El ayuno que agrada a Dios es aquel que va de acuerdo con su voluntad, con su Palabra y por el cual se obtienen los beneficios que los cristianos anhelan en su diario vivir.

El cristiano que ayuna está demostrando seriedad en acercarse a Dios, está buscando la santidad y crecer espiritualmente, además de obtener uno de los beneficios de ayunar: someter la carne al Espíritu.



El verdadero ayuno

Ayunar no es un acto que debe hacerse por motivaciones incorrectas, creyendo que agrada a Dios, por el contrario seríamos hipócritas y nuestro ayuno sería en vano, que no aprovecha para nada.

El verdadero ayuno es aquel que nos beneficia a nosotros mismos, beneficia a nuestro prójimo y está en acuerdo con la voluntad y la Palabra de Dios.

Ahora descubra de que trata el ayuno que agrada a Dios:

¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?

Isaías 58:6

En este versículo podemos ver que el ayuno que agrada a Dios debe ir acompañado por actos de justicia como: romper las cadenas de injusticia, poner en libertad a los oprimidos y romper todo yugo.

Romper las cadenas de injusticia significa a la libertad que una persona no cristiana y cristiana necesita cuando no son libres o hay áreas en la vida de la persona que no han sido liberadas y que hay cadenas que romper a través de ayunar.

Poner en libertad a los oprimidos significa ayunar por los que quieren buscar de Dios pero no pueden porque no han sido liberados, no tienen la fortaleza para desligarse del pecado y del camino de perdición.

Romper todo yugo significa a la liberación espiritual que los no creyentes y los creyentes necesitan, especialmente los que no han entregado su vida al Señor.

¿No es que partas tu pan con el hambriento, ya los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?

Isaías 58:7

También el ayuno que agrada a Dios debe evidenciarse en obras que muestren amor, cuidado y ayuda al projimo como: compartir el pan con el hambriento, dar refugio a los pobres sin techo, y ayudar al hermano cuando está pasando una necesidad.

Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.

Isaías 58:8

Las bendiciones que se obtienen al obedecer y ayunar con la motivación correcta sería ser luz para los demás, caminar en justicia y que la Gloria de Dios le acompañe en su caminar diario.

Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad;

Isaías 58:9

 

y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.

Isaías 58:10

 

Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y ​​entregará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.

Isaías 58:11

Al ayudar al prójimo en sus diferentes necesidades el Señor pastoreará su vida, será saciado cuando pase por el desierto espiritual, le dará la fortaleza física, tendrá gozo al experimentar sus cuidados y tendrá muchas bendiciones. Las provisiones de Dios serán suficientes y sus bendiciones incontables.

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