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Jorge Barrientos

Como aceptar a Jesús como Salvador personal

«… si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.» (Romanos 10:9)

Por lo tanto, para aceptar o recibir a Jesús como su Salvador personal, solamente debe creer y confesar. Puede aceptar a Jesús ahora mismo, y en cualquier lugar.

Cree y serás salvo

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.» (Juan 3:16)

Creer es aceptar que Dios existe y envió a Jesús para salvarlo. Según la Biblia, todos hemos pecado y el pecado produce consecuencias devastadoras y trae consigo el castigo, que es, muerte espiritual y como fin la muerte física, y vivir separados de Dios.

No podemos solucionar nuestras acciones de pecado con buenas obras. Por ejemplo: una persona puede obedecer la ley, pero si comete un delito tendrá que cumplir el castigo y tener antecedentes penales por el resto de su vida.

Sin embargo, Dios nos ama tanto, que decidió enviar a Jesús a la tierra para recibir y pagar por todos nuestros pecados, sean estos pasado, presente y futuro, y así borrar nuestro “historial criminal” y tener una relación personal con Dios nuevamente, para siempre.

«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.» (Romanos 6:23)

Para recibir el perdón de sus pecados y recibir la salvación solo debe aceptar que Jesús pagó el precio por sus pecados y le invita a ser amigo de Dios.

Confesar y recibir a Cristo

«Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.» (1 Juan 1:9)

Confesar es hablar o declarar con la boca que rechazas el pecado y está dispuesto a recibir a Jesús como el Señor de su vida. Hacer esto es muy importante para Dios y para usted porque confirma que usted ha creído.

Oración:

Padre, ten misericordia de mi, que soy pecador. Me arrepiento de todos los pecados que he cometido y que me han separado de ti. Perdóname, lávame de toda mi maldad y límpiame de mis pecados. Creo que su Hijo Jesús murió por mis pecados, que resucitó al tercer día, que vive y está escuchando mi oración. Ahora recibo a Cristo Jesús en mi corazón y le invito a ser mi Salvador y Señor de mi vida, desde ahora y para siempre. Dame el sello del Espíritu Santo, la garantía de mi salvación y su presencia para obedecerlo y ser útil en sus manos, conforme a su llamado y propósito para mi vida, en el nombre de Jesús, amen.

Cuando confiesa que Jesús es su Salvador, le está diciendo a Dios y al mundo que ya no quiere ser esclavo del pecado. Ahora Jesús es su amigo y su meta en la vida es agradar a Dios. Con la ayuda de Jesús, y con su esfuerzo podrá vencer las tentaciones y vivir integridad y justicia.

Leer: ¿Que sigue después de recibir a Jesús en mi corazón?

Bienvenido! Hay fiesta en los cielos! Los ángeles celebran en armonía cuando un pecador se arrepiente:

«Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.» (Lucas 15:7)

Ahora que ha recibido a Jesús como Salvador de su vida, ya eres parte de la familia de Dios.